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Carta al padre, Tayler Padilla

Mientras más leo este libro, más me siento identificado con la relación de Kafka y su padre. Y no precisamente por algo bueno. Es triste, porque como Kafka, yo igual veía a mi padre con esa admiración. Lo veía tan inmenso, con un amor tan grande, casi tan grande como el odio que le tengo ahora. Un amor que nunca pude demostrarle, aunque era obvio. ¿Cómo iba a dar algo que nunca había recibido? Porque no me habían enseñado siquiera a cómo demostrar ni recibir algo tan simple, como el amor. Puedo contar con los dedos de mi mano izquierda las veces que mi padre me ha abrazado. Puedo contar con 3 dedos las veces que me ha dicho te amo, puedo contar con uno, cuantas veces me ha dicho algo viendome a los ojos. Antes veía a papá con orgullo, pero también lo veía con ese miedo, con ese afán de a veces contradecirlo. Porque entre más crecía, más me daba cuenta de que a la persona que menos me quería parecer era a él, no queria tener su mirada, no queria tener su voz, no quería volver a llamarlo...

Viernes 13

Pensando como todos los días, haciéndome mil preguntas y encontrando cero respuestas como es normal en mí, pero desde hace mucho me hacia la misma, ¿El amor realmente existirá? Porque en ese entonces, veía el amor como algo estúpido, algo sin sentido, algo que el ser humano inventó para no aceptar su profunda y triste realidad, para compartir sus noches de insomnio con alguien más, y así creer que unas caricias borrarian todas las cicatrices qué están en su cuerpo y dentro de él. No podía entender como alguien podía confiar ciegamente en otra persona, hasta que te conocí, ahi acepte que tenía un problema, yo no tenía amor, tenía puro odio, y por ende, no entendía o no quería aceptar ese simple pero poderoso sentimiento, decía que no lo sentía, que me daba igual, que no lo necesitaba, no me creía capaz de amar, pero hace poco entendí que así solo piensa alguien que está enfadado con el mundo, que culpa a todos por las cosas malas que le pasaron y que no quiere darse la oportunidad de se...

Es extraño

Hace tiempo no escribo, sé y al mismo tiempo no sé la razón, es extraño, he llorado últimamente mientras me ducho, trato de camuflar con el agua de la regadera las lagrimas qué salen lentamente de mis ojos, pero a veces, las lágrimas son más, cuando eso pasa me quedo viendo al techo, con tristeza, confusión, y dolor. Cada lagrima me dice algo, me dice lo que siento y lo que trato de ignorar para así no sentir, pero ya no me está funcionando, supongo que me he vuelto un poco sentimental, porque quise cambiar, quise ser mejor, pero ya me di cuenta, que ser mejor solo te vuelve más propenso a ser dañado. Y ya no temo amar, pero amo con ese miedo de amar a la persona equivocada, o como siempre, ser el equivocado yo, no temo ser yo, pero temo profundamente no ser suficiente, no le temo a cerrar los ojos, pero sí a no abrirlos más, me da miedo a veces no tener miedo, porque es cuando menos veo.

Diario de un narcisista

Prólogo. El ser humano es complicado. Yo lo soy. Cuando siento que estoy sintiendo mucho, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo menos. Y cuando siento que estoy sintiendo menos, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo más. Antes no quería llorar porque si papá me veía llorando, me daba las razones que él creía que eran válidas para llorar, no diciéndomelas, sino golpeándome. Así, como quien dice, "menos palabras y más acciones". Jaja. Mencioné antes que no quería llorar por eso y porque me sentía pequeño, débil e indefenso. Pero ahora, cuando quiero llorar, no puedo. Ya las lágrimas no salen de mis ojos. Y es raro, porque antes me dolía ver y sentir esas lágrimas recorriendo cada parte de mi cara. Digo que es raro porque ahora me duele que ya casi no salgan, que casi no las siento, que ya casi no las veo. Y me duele sentir que perdí esa capacidad de desahogarme, porque a veces lo necesito y ya no sé cómo hacerlo. Mamá me ha dicho que necesito un psicólog...

Me contradigo

No entiendo por que no entiendo lo complejo de mi ser, y me preocupa no entender porque quiza por eso no me importa a nadie perder. Tampoco entiendo porqué me da miedo no tener miedo y me da miedo que mi miedo más grande sea miedo no tener. Ya ni siquiera quiero ver porque entre más veo pierdo el interés en algo ver, pienso demasiado y mientras pienso que mucho pienso me doy cuenta de que a enloquecer soy más propenso porque siempre hago lo contrario. Existo, y luego pienso.

Más que eso.

Ya no sé, quisiera de verdad saber porqué, pero es que en serio no sé como verte y ya nada sentir, ya no sé cómo ver tus grandes y lindos ojos cafe y que no se mueva algo en mí. Trato de dejarte en paz y verte como una amiga más, pero cuando nuestros ojos se cruzan me doy cuenta de que si me voy y te dejo atrás, mi corazón no me lo perdonaría, jamás, porque no quiero una amistad, quiero más que eso, y si te dejo ir algún día, nunca podré soltar ese peso. No soy bueno para ti, eso mucho me lo suele alguien decir, pero tampoco se como explicar lo que siento aquí, en este corazón, que es débil ante tu tacto y olor, y para estar lejos de ti, no encuentra ninguna razón. Porque soy egoísta, no quiero que nadie más te sienta, quiero rosar tus labios lentamente hasta que olvides que sí ofrezco amor, pero que ofrezco más ausencia. Sé que no te puedo pedir que me entiendas, porque a veces ni siquiera me entiendo yo, quizá no se que es el amor, o no creo que alguien elija quedarse y amar, a un de...

Aquella tarde.

Esa tarde de colegio, viendo a las mismas personas de siempre, nada fuera de lo normal, hasta que te vi marchando como todos los demás, pero tenías algo en particular, y ahora ando... Recordando tu aroma hasta en mis sueños, porque cuando estas lejos me siento pequeño, así que agárrame la mano, y nunca la sueltes, porque sé que tenerte no fue solo suerte. Escribiendo poesías y todas son para ti, porque eres la única que inspira algo en mí. Estoy tan feliz porque le diste color a este mundo tan gris, porque era infeliz hasta que de lejos vi, a una morena que no parecía de aquí. Me sorprendió su caminar, y su delicadeza aunque veía a todos mal, le rogaba al cielo para poderla encontrar, quería aunque fuera unas palabras cruzar, porque la vi a lo lejos y me cautivo, los rizos en su pelo me volvieron loco. La tuve a un solo metro, y la saludé, con una risa nerviosa contestó y se fue, en cuestión de segundos, pero fue suficiente pa moverme el mundo, en mi creció un sentimiento profundo. Per...