septiembre 11, 2025
Mi almohada está muy fría, quizá por las lágrimas que salen de mis ojos cuando pienso en ti y no te busco. ¿Podrías llamarlo cobardía?.
Dime cómo te olvido. Gracias a ti estoy respirando y aún sigo vivo. No hace falta decirlo, pero es que sin tus besos, siento que ya nada tiene sentido.
Respiro y respiro, suspiro, espero y aspiro a que tu corazón aún piense en quedarse conmigo, a que me diga que me extraña en al menos uno de sus millones de latidos.
Le presto más atención a los animales, comparándolos conmigo. Por favor, lee cómo sus historias las comparto contigo. Te amo y te extraño. Si no vuelves, al menos lee conmigo:
El perro ladra casi tan fuerte como cuando mi corazón grita con cada latido que te extraña, se siente solo, pues ya nadie lo acompaña.
El gato se tira de un cuarto piso, cayendo de pie, cae casi tan bajo como yo, cuando te rogué y ya tirado en el suelo de rodillas, te lloré.
La paloma vuela, le impacta pero no se deja llevar de la brisa, no sé cómo es tan fuerte porque yo me derrumbo con solo recordar tu risa.
La tortuga va lento y segura, yo voy con miedo y amargura, tu dulce voz que a veces pasa me duele porque ahora es mi martirio, cuando antes era mi cura.
El gusano se va arrastrando, recoge cada pedazo de tierra por donde va pasando, como yo cuando voy caminando, porque cada cosa que me hace recordarte, voy tomando.
El lobo está solitario, ojala pudiera ser yo pero desde que te fuiste con otras suelo tratar de evitar el calvario de pensarte a diario.
La rata a todos suele asustar, unos se encariñan con ella, le dan amor y comida, olvidando que es un animal. Yo no lo soy, pero me diste amor y yo hago mucho mal.
Te despides tanto y no te vas, pero a quien engaño que te vayas definitivamente seria lo peor que me podria pasar.
Tus ojos quizá ya no me quieren ver más, pero no sabes lo que dejaría y daría, por verlos de cerca, una vez, más.

Comentarios
Publicar un comentario