Ir al contenido principal


Me haces bien, y eso no está bien, me haces sentir mejor de lo que debería, tengo cierta tendencia autodestructiva, no suelo aceptar cosas que no merezco, y antes de que tú llegaras a mi vida creía que no merecía amor, pero joa, no pude resistirme a ti, no pude decir no, o mejor dicho, no pude decirte que no, te tomé de la mano y ni siquiera puedo explicar lo que sentí, porque aunque tus manos y las mías estaban sudando, ninguno de los dos quería separarse del otro, no suelo sentir nervios, pero no puedo evitar sentirlos cada vez que sé que te veré, tu voz suave y segura provocan en mí una agradable sensación.


A veces, cuando estamos solos ni siquiera puedes concentrarte, ni siquiera puedes hablar bien, suelo corregir mucho a todos, pero es extraño, no sé por qué disfruto tanto el escucharte hablar aunque lo hagas mal jaja, todo en ti me parece perfecto, sí, sé que nadie lo es, pero cada una de tus imperfecciones complementa el hermoso ser que eres, vivo enamorado de tu extraña personalidad, ya te lo dije, no te pareces a nadie y por eso me gustas tanto, me molesta que me gustes, porque no sé lo que pueda pasar, y me asusta porque no tengo el control, esta vez estoy en modo avión, tengo miedo de chocar, pero si la recompensa eres tú, no me importa lo duro que sea el impacto, por ti aguantaré eso y más.


Encontré en tus ojos las ganas de ser un mejor hombre, eres una mujer con la que todo hombre sueña estar, te mereces mi mejor versión y ten por seguro que la tendrás, eres el sueño de muchos, pero para mí, eres una realidad, me encanta cada parte de ti, mientras más te muestras, más me gustas, la suavidad de tus labios solo puedo compararla con lo estúpidamente cómodo que debe ser sentir una nube, porque no he sentido algo que me haga sentir tan cómodo como besarte, lo que siento por ti es tan hermoso como todas las maravillas del mundo juntas, aún no tengo nada y quiero darte todo, no suelo proyectarme a futuro, pero no quiero un futuro en el que no esté contigo.


Llegaste para quedarte, aún intento encontrar una explicación, pero sé que la única respuesta, eres tú, mis palabras no alcanzarán a transmitir todo lo que siento, pero estoy estoy seguro de que mis ojos sí, les devolviste el brillo, un brillo que nunca habían tenido, pero gracias a ti, ahora lo tienen, no serás mi error favorito, eres y serás mi más bonita casualidad, aún no tengo el valor para decirte que te quiero, quizá porque es muy pronto, pero al parecer, el amor no tiene fecha, ni vencimiento, lo único que sé, es que quiero que me permitas ser, que me permitas estar contigo, porque me inspiras un amor que nunca esperé llegar a sentir, gracias por tratar de quedarte con alguien que nunca supo hacerlo, pero que por ti, está aprendiendo.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Diario de un narcisista

Prólogo. El ser humano es complicado. Yo lo soy. Cuando siento que estoy sintiendo mucho, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo menos. Y cuando siento que estoy sintiendo menos, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo más. Antes no quería llorar porque si papá me veía llorando, me daba las razones que él creía que eran válidas para llorar, no diciéndomelas, sino golpeándome. Así, como quien dice, "menos palabras y más acciones". Jaja. Mencioné antes que no quería llorar por eso y porque me sentía pequeño, débil e indefenso. Pero ahora, cuando quiero llorar, no puedo. Ya las lágrimas no salen de mis ojos. Y es raro, porque antes me dolía ver y sentir esas lágrimas recorriendo cada parte de mi cara. Digo que es raro porque ahora me duele que ya casi no salgan, que casi no las siento, que ya casi no las veo. Y me duele sentir que perdí esa capacidad de desahogarme, porque a veces lo necesito y ya no sé cómo hacerlo. Mamá me ha dicho que necesito un psicólog...

Negro

Negro.  Tenía miedo, muchas veces lo tuve. Cuando más lo sentí fue cuando llegué a Bogotá, a un ambiente completamente distinto. Venía de la costa, de un pueblo en el que todo el mundo se conoce con todo el mundo. Era muy alegre, había mucho amor por todas partes y ahí tenías amigos por todos lados porque sentías que eran como tú, cosa que nunca sentí al llegar acá.  Lo primero que noté fue que no era tan común ver a gente negra y, por ende, aún no sabía lo que era ser un negro en donde solo había blancos. Nunca había sentido o visto un trato así cuando niño porque de donde venía, como había dicho antes, eran como yo, tenían mi color de piel, mis costumbres, mi pelo, mi nariz grande, mis ojos oscuros, mi sonrisa, mi fuerza, mi alegría, mi luz. Luz que sentía que se iba apagando cada vez más porque, cuando vas caminando por la calle y te quedan viendo como si no fueras humano, como si fueras un animal o como nos suelen decir, un mono, alguien feo y distinto. Cuando eres solo un...

Le apodo "La muerte"

Le apodo "La muerte" Introducción. Nací en un pequeño pueblo de Colombia, de esos pueblos de los que no se sabe nada y solo conocen, justamente, los que viven y nacieron allí. En mi pueblo hay ciertas tradiciones extrañas, pero la más macabra es la que les contaré. Cuando un niño nace el 13 de noviembre, por alguna extraña razón, un espíritu, familiar fallecido, o en el peor de los casos, un demonio, lo acompañará toda su vida, ya sea para protegerlo o intentar volverlo loco el resto de ella. Yo nací el 13 de noviembre de 2006. He tratado de pedir ayuda, pero cuando trato de hablar de ella, no puedo. Pero descubrí algo hace poco, parece que le gusta leer, así que solo deja que la mencione en mis escritos. *Primer capítulo, sé que estás ahí* Estoy cansado de tanto pensar. Quisiera acostarme en una cama, en mi cama, o en cualquiera, me da igual, solo pido descansar, pero no puedo. Cuando el reloj marca las 12, siento el roce, y voy escuchando esas voces que me susurran: "L...