Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2025

Me pasaste tú

El viento me golpea con mas fuerza en esas noches que tus mensajes no llegan a mi celular, o al menos, en esas noches que tus mensajes no llegan con la misma frecuencia de siempre, porque se me hace difícil aceptar que estas bien sin hablarme, y que puedes pasar un dia completo sin saber de mi, mientras yo muero por esa ausencia de tu ser y me apego a tu recuerdo esperando que tu te dignes a volver, soy un estúpido, estupido de amor, porque ni siquiera me has escrito y ya se que responder, a veces hablo conmigo de ti, y en serio, ese tipo, te quiere, tiene miedo de decírtelo, pero quizá pronto lo haga. Ya pasaron dias, y ya te lo dije, te quiero, ahora tienes mi corazón y si no lo quieres, rompelo, maltratalo, hazlo llorar, hazlo sufrir, y si sientes que puedes llegar a quererlo, abrazalo, dale un beso, sientelo, acaricialo, hazle daño o cuídalo, pero por favor, no lo dejes ahi, le dolerá mas ser ignorado cuando lo unico que quiere e intenta tener mi corazon, es un poco de atención de...

Diario de un narcisista 5

Capítulo 5. ¿C ómo pido perdón si yo mismo grito que no lo merezco? Cada lágrima que sale de mi cara es culpa que tengo acumulada, y por eso, hace mucho ya no sale ninguna. No puedo tener compañía; solo hago daño y destruyo todo lo que toco, o al menos, lo que me siente y quiere seguir sintiéndome. Pero yo soy como el tiempo, no paro, solo sigo. No me importa si te estás muriendo por tenerme un poco más; yo no espero a nadie, y ya me da igual, ya me da igual ser bueno o malo, solo soy yo. La noche es la única que me abraza y no sale lastimada, quizá por el frío que me arropa, o quizá porque es la única que me hace sentir algo sin tener que quitarme la ropa. Ya casi no río, ya casi no me emociono, ya casi no siento, ya casi, nada. Lo único que me causa algo es que cada vez me relaciono menos con los demás. Me alivia saber que alguien como yo se va aislando. Es necesario que nadie me quiera; si llegan a quererme, nunca más volverán a poner algo o a alguien por encima de mí. No sé ni siqu...

Te

Creía plenamente que escribir era una de las cosas que más amaba hacer en este mundo. Se me daba bien, porque cada lágrima del niño que a veces me veía con tristeza desde el espejo de mi habitación me agradecía por al menos tratar de contar lo que él nunca pudo. Me agradecía por ir soltando ese nudo que por tantos años tuvo atado a su garganta. Suelo ser muy melancólico, nostálgico y trágico cuando escribo sobre mí. Lo que hacía estaba bien, pero sentía que le faltaba algo. Mis textos no carecían de sentido, pero sí de sentir, de amar, de estar. Me sobraban poemas, canciones, historias, pero me faltaba algo, y eras tú, mi musa, la razón de cada letra, de cada palabra, verso y párrafo. La razón por la cual mis manos querrían plasmar algo tan bello que ni siquiera el corazón pueda siquiera explicarle a la mente alguna razón que justifique su sentir, su miedo a perder, o bueno, al menos, al perder, que al final lleva, "te". Y llegué a la conclusión de que no solo amo escribir, a...