Ir al contenido principal

Separen esto de mĂ­


No quiero que lean lo que escribo, quiero que lo sientan, pero a pesar de eso, espero que lo separen de mĂ­, como lo dije en uno de los primeros textos que subĂ­.



Bueno, soy Tayler, este blog será lo más sencillo posible, no quiero complicarme ni complicar al lector, ¿De que tratará? De todo, escribirĂ© muchas cosas, puede que sean simples historias que invento, o cosas que he ido experimentando a lo largo de mi corta vida, lo divertido es que no sabrás cuando es algo que pasĂł, que sentĂ­, que vĂ­, vivĂ­, o que solamente, se me ocurriĂł y escribĂ­, sin más que decir, si no les interesa, con todo el respeto que se merecen, no vean una monda 


JAJAJA, sí, ese creo que fue el segundo que publiqué, pero hay mucha razón en él, hay gente a la que le cuesta demasiado separar lo que escribo de lo que soy, no sé, a veces simplemente escribo y las palabras salen de mi, las dedicatorias a veces al aire que parece que son para alguien pero no es así, a veces sé que parece que soy el ser más despechado o enamorado del mundo, pero créanme, no he llegado a sentir tanto odio ni tanto amor como para enamorarme, no sé qué se siente estar enamorado, tampoco sé que es odiar a alguien con todo tu ser por haberte lastimado, no quiero darle ese poder a nadie, al fin y al cabo, los que decidimos si nos afectan o no las actitudes de los demás somos nosotros al darles cierta importancia, y a decir verdad, a mí me suelen importar muy poco las personas.


Tengo esa tendencia de esperar lo peor de la otra persona, mamá dice que es malo, pero no saben cuántas decepciones he logrado evitar gracias a eso, puedo quererte demasiado, pero de alguna forma siempre estaré esperando que hagas algo estúpidamente horrible para sacarte de mi vida, no porque no te quiera en ella, al contrario, porque te quiero y prefiero eso a que el que la cague, sea yo, ya lo hice muchas veces en el pasado y no volveré a ser siempre el culpable, no tendré problema en echarme la culpa como siempre suelo hacerlo, pero esta vez quiero saber que el culpable no fuí yo, por eso soy tan distante con lo que siento, porque si no controlo lo que me hace sentir una persona, esperaré algo de ella y por ende, me decepcionará, porque como dicen por ahí, idealizar a alguien es condenarlo a decepcionarte y lastimosamente, me he idealizado muchas veces, ahora es una pelea interna conmigo mismo cada que trato de sentir algo por alguien, soy complicado, supongo que siempre lo seré si no le pierdo ese miedo que le tengo, a sentir.








Comentarios

Entradas más populares de este blog

Diario de un narcisista

Prólogo. El ser humano es complicado. Yo lo soy. Cuando siento que estoy sintiendo mucho, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo menos. Y cuando siento que estoy sintiendo menos, la mayoría de las veces es cuando estoy sintiendo más. Antes no quería llorar porque si papá me veía llorando, me daba las razones que él creía que eran válidas para llorar, no diciéndomelas, sino golpeándome. Así, como quien dice, "menos palabras y más acciones". Jaja. Mencioné antes que no quería llorar por eso y porque me sentía pequeño, débil e indefenso. Pero ahora, cuando quiero llorar, no puedo. Ya las lágrimas no salen de mis ojos. Y es raro, porque antes me dolía ver y sentir esas lágrimas recorriendo cada parte de mi cara. Digo que es raro porque ahora me duele que ya casi no salgan, que casi no las siento, que ya casi no las veo. Y me duele sentir que perdí esa capacidad de desahogarme, porque a veces lo necesito y ya no sé cómo hacerlo. Mamá me ha dicho que necesito un psicólog...

Negro

Negro.  TenĂ­a miedo, muchas veces lo tuve. Cuando más lo sentĂ­ fue cuando lleguĂ© a Bogotá, a un ambiente completamente distinto. VenĂ­a de la costa, de un pueblo en el que todo el mundo se conoce con todo el mundo. Era muy alegre, habĂ­a mucho amor por todas partes y ahĂ­ tenĂ­as amigos por todos lados porque sentĂ­as que eran como tĂş, cosa que nunca sentĂ­ al llegar acá.  Lo primero que notĂ© fue que no era tan comĂşn ver a gente negra y, por ende, aĂşn no sabĂ­a lo que era ser un negro en donde solo habĂ­a blancos. Nunca habĂ­a sentido o visto un trato asĂ­ cuando niño porque de donde venĂ­a, como habĂ­a dicho antes, eran como yo, tenĂ­an mi color de piel, mis costumbres, mi pelo, mi nariz grande, mis ojos oscuros, mi sonrisa, mi fuerza, mi alegrĂ­a, mi luz. Luz que sentĂ­a que se iba apagando cada vez más porque, cuando vas caminando por la calle y te quedan viendo como si no fueras humano, como si fueras un animal o como nos suelen decir, un mono, alguien feo y distinto. Cuando eres solo un...

Le apodo "La muerte"

Le apodo "La muerte" Introducción. Nací en un pequeño pueblo de Colombia, de esos pueblos de los que no se sabe nada y solo conocen, justamente, los que viven y nacieron allí. En mi pueblo hay ciertas tradiciones extrañas, pero la más macabra es la que les contaré. Cuando un niño nace el 13 de noviembre, por alguna extraña razón, un espíritu, familiar fallecido, o en el peor de los casos, un demonio, lo acompañará toda su vida, ya sea para protegerlo o intentar volverlo loco el resto de ella. Yo nací el 13 de noviembre de 2006. He tratado de pedir ayuda, pero cuando trato de hablar de ella, no puedo. Pero descubrí algo hace poco, parece que le gusta leer, así que solo deja que la mencione en mis escritos. *Primer capítulo, sé que estás ahí* Estoy cansado de tanto pensar. Quisiera acostarme en una cama, en mi cama, o en cualquiera, me da igual, solo pido descansar, pero no puedo. Cuando el reloj marca las 12, siento el roce, y voy escuchando esas voces que me susurran: "L...